Sustentabilidad
La tierra
En esta segunda etapa de Konna, literalmente nos tomamos el tiempo.
La paciencia se volvió nuestro mantra: guía cada decisión en el diseño de los equipos, la planta de elaboración, las recetas, la elección de botánicos y los tiempos de destilado y madurado.
Disfrutamos cada paso, sin prisas ni apuros. Porque las buenas cosas necesitan silencio, espera y convicción.
Minimizar el impacto ambiental sigue siendo un compromiso irrenunciable.
Queremos ser una de las mejores destilerías para la Patagonia, y no solamente de la Patagonia. Ese matiz es nuestro norte.
Sabemos que producir siempre implica contaminar, y que KONNA nunca logrará un proceso completamente inocuo desde el punto de vista ambiental. Pero estamos absolutamente resueltos a intentarlo, todos los días.
En Konna hay amor, botánica, experiencia, experimentación, y una profunda vocación por hacer lo que nos gusta… y hacerlo bien.
Desde que nos adentramos en el mundo de las bebidas fermentadas y la destilación, vimos pasar muchas modas. No trabajamos para ellas.
Nuestra búsqueda está puesta en productos de culto, atemporales, capaces de ofrecer una experiencia sensorial que evoque los valores y emociones de vivir la Patagonia.